Después de un break por la llegada de mi segundo hijo regresé al aula y estoy muy contenta. Hoy me ha servido más que nunca las anotaciones que hago (o que trato hacer) después de una clase sobre cómo funcionó lo que tenía planeado para esa sesión, porque no sé si son las hormonas, el descanso o la edad pero algunas cosas ya las había olvidado; así que gracias a eso he podido retomar las correcciones al curso para tener más frutos.
Una de las cosas que necesitaba cambiar era cómo trabajar la competencia "análisis de piezas de comunicación", la forma en cómo lo trabajaba no me estaba dando los resultados que deseaba. Esta vez les pedí que investigaran en dos fuentes el tema y en clase les hablé de los axiomas de la comunicación y cómo podemos usar lo anterior al analizar y crear una pieza de comunicación. Con esta información les pedí que realizaran un producto (un "paso a paso", un instructivo, un esquema o lo que se les ocurriera) que explicara cómo realizar un análisis; después agregué "y aquí van los primeros puntos extras del curso, el mejor gana 5 puntos sobre 100 repartidos por todo el equipo.
No esperaba que se motivaran tanto, me preguntaron que si podían hacer un modelo o un video con la información, bueno, ¡hasta un rap con las instrucciones crearon!
Pienso que "puntos extras" es como decir "ofertas por fin de temporada"; motivan al alumno a actuar de inmediato, sin embargo, no hay que abusar de ellas. Si en una empresa se buscan ventas con una promoción de este tipo, en mi caso obtuve mucha creatividad de parte del grupo y lo más importante, una pauta para seguir generando productos de este tipo y todavía con mayor creatividad.





